Scones de Pasas Sultanas

Nunca había probado ni oído hablar de los scones hasta que llegué a casa de la familia Wilcox (una historia un poco larga), cuando empezamo...

Nunca había probado ni oído hablar de los scones hasta que llegué a casa de la familia Wilcox (una historia un poco larga), cuando empezamos a trabajar juntos y después de planificar que abriríamos una cafetería, me dijeron que nuestra característica sería tener scones frescos todos los días y así fue durante los casi 4 años que duró esa hermosa aventura.



Todos los días bajaba a las 8 am a preparar lo que iba a ser el "batch" (la horneada) del día, al comienzo era Robert quien los preparaba y alguna vez los hacía Steph, pero poco a poco me delegaron la responsabilidad hasta que Robert me empezó a llamar "The Queen of the Scones" porque según decía yo ya le había quitado el reinado por lo bien que salían. ¡Y vaya que se vendían!, apenas salían del horno ya estaban comprometidos para ser servidos con mantequilla, mermelada de fresa y un café o té con leche. Después de aquello no volví a hornear ni una sola vez scones de nuevo (si mis cálculos no me fallan casi 4 años) hasta el día en que preparé estos que les presento hoy, me trajeron muchísimos recuerdos y aunque no estuviese en forma, ¡me salieron buenísimos!.


Ingredientes:
- 350 gr de harina leudante*
- 85 gr de mantequilla
- 3 cdas de azúcar
- 150 ml de leche + un poco para pintar los scones
- 125 gr de pasas sultanas


Precalienta el horno a 160-170ºC. En un recipiente coloca todos los ingredientes menos la leche, trabaja con las manos hasta que tenga un aspecto parecido a las migas de pan, añade la leche en 2 partes para asegurarte de que quede bien repartida en la masa. Cuando veas que ya no se te pega a las manos estará lista. La masa de scones es muy delicada, no hay que amasarla excesivamente sino pareceran crudos o no tendrán el aspecto propios de ellos. Pasa la masa a la superficie de trabajo que estará rociada con un poco de harina, extiende con un rodillo hasta que tenga unos 2,5 cm de grosor y procede a cortar con un cortapastas que sea "afilado" (de borde no muy grueso) del tamaño que desees, yo utilicé uno de 5 cm de diámetro, en la cafetería solíamos hacerlos con uno de 6 cm. 


Una vez utilizada toda la masa los colocamos sobre una bandeja con papel encerado, los pintamos con un poco de leche y llevamos al horno por aproximadamente 20 minutos, siempre depende de cada horno, cuando veas que los scones empiezan a tomar un color dorado, la mejor forma de saber si están listos es coger uno (con mucho cuidado de no romperlo ni quemarnos) y ver la base (la parte que está en contacto con el papel) si está marroncita, doradita es que están listos, pero normalmente si respetamos los tiempos y nuestro horno no nos traiciona tendrás los más bellos scones en 20 minutos. En esta horneada me salieron 14 scones y un "baby" scone, una bolita de masa que ya no me alcanzaba para cortar.

*La harina leudante es la self-rainsing flour, harina que ya lleva levadura o polvo de hornear ya incorporada, creo que es la harina de reposteria, en todo caso de no poseer este tipo puedes usar harina normal y agregar 1 cdta de polvo de hornear. Cuando digo "creo" es porque para hornear tartas y bizcochos siempre uso harina irlandesa o británica.


Para mí saben mucho mejor recién horneados, con un poco de mantequilla que se derrita con el calorcito mmm.... otra forma de comerlos es como se los presento, con nata fresca montada, eso sí no pienses en calorías si eliges esta opción. Los puedes congelar una vez que se enfríen, luego solo hay que descongelarlos y ponerlos en el horno por unos minutos a 160 ºC hasta que vuelvan a estar calentitos, ¡yum yum!

Robert this message is for you:  I'm sorry but... I'm still the queen!!! hahahahaha!!!

¡Buen Provecho!

You Might Also Like

14 comentarios ¿quieres opinar sobre esta receta?

¡Gracias por dejarme un pequeño mensaje! / Thanks for leaving me a little note!